Si algo consigue Taylor Swift (Pensilvania, 35 años) es que allá donde va se convierte en el centro de todas las miradas. Da igual si es en la alfombra roja de los premios Grammy, en un restaurante o en un partido de fútbol americano, la artista sabe que miles de ojos van a estar observando cada uno de sus pasos, y no por eso deja de actuar de manera natural. Pero lo vivido este domingo 9 de febrero no entraba en sus planes, o al menos así parecía confirmarlo con sus gestos, que las cámaras grabaron. Lo que prometía ser una gran tarde tanto para ella como para su pareja, el deportista Travis Kelce (Westlake, Ohio, 35 años), acabó convirtiéndose en un día para olvidar. Los Chiefs, el equipo de Kelce, cayeron derrotados ante los Eagles de manera aplastante en la final de la Super Bowl y la cantante fue abucheada cuando apareció en las pantallas del estadio. Unos abucheos de los que ha hablado el presidente de Estados Unidos, asegurando que vinieron de sus seguidores.
