Publicado el 04/06/2025 por Administrador
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Un caso de intoxicación infantil ha estremecido a los Países Bajos, luego de que un niño pequeño, de entre 1 y 5 años, entrara en coma tras consumir gominolas contaminadas con cannabis. El menor fue ingresado de urgencia en el hospital Ziekenhuisgroep Twente, en el este del país, donde permaneció en estado crítico antes de estabilizarse. Afortunadamente, ya se encuentra fuera de peligro.
El incidente ha puesto en alerta a las autoridades sanitarias del país y ha desencadenado una investigación que apunta directamente a un lote de golosinas de la reconocida marca alemana Haribo. Se trata de los paquetes de Happy Cola F!ZZ de un kilo, con fecha de caducidad en enero de 2026, en los que se encontraron rastros de cannabis en al menos tres unidades.
Ante la gravedad del caso, la Autoridad Neerlandesa de Seguridad Alimentaria y de Productos de Consumo (NVWA) emitió una alerta nacional y ordenó la retirada inmediata de los productos del mercado. Además, solicitó a la ciudadanía abstenerse de consumir el lote sospechoso y no devolverlo a los comercios, sino enviarlo directamente a la empresa para su análisis y reembolso.
Haribo, por su parte, expresó su “profunda preocupación” y anunció que colabora activamente con las autoridades neerlandesas para esclarecer cómo pudo contaminarse el producto. A través de un comunicado, la empresa aseguró que este lote específico no se encuentra a la venta en otros países, aunque se desconoce si llegó a circular en zonas fronterizas con Alemania.
La policía neerlandesa también ha abierto una investigación penal para determinar si se trató de una adulteración deliberada o de una negligencia en la cadena de producción o distribución. El hecho de que el producto esté dirigido principalmente a un público infantil ha intensificado la preocupación pública.
El caso ha provocado un amplio debate en los Países Bajos sobre la necesidad de reforzar los controles de calidad y trazabilidad de productos comestibles, especialmente aquellos que son consumidos por niños. Aunque el país es conocido por su política liberal respecto al consumo de cannabis, este tipo de incidentes reaviva el debate sobre los riesgos de contaminación cruzada o de manipulación indebida en productos aparentemente inocuos.
Asociaciones de padres han exigido respuestas rápidas y sanciones ejemplares si se determina una responsabilidad empresarial. Mientras tanto, hospitales en otras regiones del país han recibido instrucciones para estar alertas ante posibles síntomas similares en menores.
El caso se ha convertido en un símbolo de alerta sobre los peligros que acechan incluso en productos tan cotidianos como unas simples gominolas. Lo que parecía una golosina inofensiva casi termina en tragedia.