
No corren buenos días para experimentos políticos ni para innovaciones de izquierdas. El torbellino ideológico que Trump prefiguró durante su campaña presidencial es, ahora, un huracán político tras el anuncio de varias órdenes ejecutivas que sacuden lo que hasta hace poco era un orden neoliberal mundial: está por verse si el adjetivo neoliberal seguirá siendo pertinente de ahora en adelante para caracterizar el capitalismo, dada la naturaleza proteccionista y salvaje que este sistema está adoptando. Bravuconadas o no, los anuncios de alzas arancelarias, retiros de organismos multilaterales, retorno a la edad de plástico (back to plastic!, posteó el ahora jefe de Estado) y tantas otras cosas disruptivas están teniendo efectos globales, a lo que se suma la euforia de la internacional reaccionaria recientemente reunida en Madrid bajo la batuta de Santiago Abascal.
