En México, los Centros de Reinserción Social (Ceresos) se han convertido en el reflejo de un sistema penitenciario colapsado. Tan solo en los últimos seis meses se han registrado 19 muertes en motines al interior de penales en varios estados. Esta crisis de violencia —a la que se suman las denuncias por hacinamiento, corrupción, cobros por extorsión y la insuficiencia del personal de seguridad— es el tema central de la nueva serie de ficción de Netflix, Celda 211.
